¿Sabes? Cada persona es como una cajita de cristal recién pulida, que a través de la actitud de la gente se va golpeando, sufriendo rayazos y pequeños desgastes.
Por suerte, hay otra clase de personas, un conjunto muy reducido, que con mucha suavidad y dulzura, van reparando todos esos desperfectos.
Yo, solo quiero formar parte de esas personas que saben la manera y tienen la fuerza para arreglar todas esas roturas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario